Perder el miedo y dar un salto

Para lanzarte sin más a lo que te apasiona a veces es necesario haber tocado fondo. Y cuando saltas de tan abajo, tu salto es más salto.

Un gran salto que te lleva, ya sin miedo (porque ya has estado inmerso, de lleno, en aquello que tanto miedo te daba) dónde siempre has soñado. Leer más